
El Pacto de Estado ante la Emergencia Climática reconoce el papel de los centros educativos como espacios estratégicos para proteger la salud frente a las olas de calor.
El borrador del Pacto de Estado ante la Emergencia Climática, elaborado a partir de un amplio proceso participativo en el que ha tomado parte Patis x Clima, incorpora la necesidad de crear una red estatal de refugios climáticos. El documento señala el gran potencial de los equipamientos de proximidad —como las escuelas— para garantizar el confort térmico, reducir desigualdades y proteger la salud de la población frente al aumento de los episodios de calor extrema. España es uno de los países más expuestos a los impactos del cambio climático.
En los últimos años se han intensificado las olas de calor, las sequías, las lluvias torrenciales y los grandes incendios forestales, con consecuencias graves sobre la salud de las personas y el territorio. La comunidad científica advierte que estos episodios serán cada vez más frecuentes y severos, pero también que todavía es posible mitigar sus efectos si se actúa con rapidez y con una visión estructural.
Ante este escenario, la propuesta del Pacto de Estado nace con la voluntad de ofrecer estabilidad, continuidad y coherencia a las políticas climáticas, más allá de los cambios de gobierno, y con la implicación de todas las administraciones públicas.
Un proceso participativo amplio y plural
La elaboración del borrador del Pacto se ha basado en un proceso participativo de amplio alcance, que ha recogido más de 3.800 aportaciones de más de 1.300 personas y organizaciones. Este proceso ha incluido consultas abiertas, reuniones sectoriales y la celebración de la I Convención del Pacto de Estado, en la Térmica Cultural de CIUDEN, en Ponferrada.
El documento resultante se estructura en 15 ejes de actuación que abordan de manera integral los principales retos de la emergencia climática.
Salud y clima: la necesidad de una red de refugios climáticos
Uno de los ejes clave es el Eje 8, dedicado a la protección de la salud de las personas frente a los impactos del clima, que plantea una respuesta multisectorial. Este enfoque integra el urbanismo adaptado, el derecho al confort térmico, la calidad del aire, la protección de las personas trabajadoras y la atención a los colectivos más vulnerables.
Dentro de este eje, el Pacto propone explícitamente la creación de una red estatal de refugios climáticos frente a las olas de calor: espacios seguros, accesibles y bien distribuidos territorialmente, diseñados con criterios de equidad y accesibilidad universal, y conocidos por la ciudadanía. También se destaca la importancia de los corredores verdes y de la educación en salud y autoprotección frente al calor.

Las escuelas, refugios climáticos de proximidad
En este marco, los centros educativos se reconocen como espacios con un enorme potencial. Las escuelas son equipamientos públicos presentes en todos los barrios, fuertemente arraigados al territorio y con capacidad para combinar refugio climático, infraestructura verde y educación ambiental.
La mejora del confort térmico en los centros educativos, también recogida en el Pacto, abre la puerta a transformar patios y edificios escolares en espacios más frescos, saludables y resilientes, que protejan a la infancia y a la comunidad educativa, pero que también puedan dar servicio al vecindario fuera del horario lectivo.
Patis x Clima: experiencias que apuntan el camino
Desde Patis x Clima, valoramos muy positivamente que el borrador del Pacto de Estado incorpore esta visión. Las experiencias desarrolladas en los últimos años demuestran que la renaturalización de los patios escolares —con más sombra, verde, agua y materiales adecuados— y la gobernanza compartida con la comunidad son herramientas efectivas para hacer frente a la emergencia climática desde el ámbito local.
El reto ahora es convertir este reconocimiento en políticas públicas concretas, con recursos suficientes y capacidad de escala. Las escuelas pueden convertirse en una pieza clave de la futura red de refugios climáticos que proteja la salud, reduzca las desigualdades y contribuya a construir ciudades más habitables y resilientes.
